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martes, 20 de diciembre de 2011

Los doce apóstoles

Este es el artículo publicado el 15 de diciembre en Diario de Morelos por Nadia Piemonte, se los comparto.

O sea, en lo que falta del año, que ya no es nada, lo aconsejable para los priistas ganosos, los que se creen los buenos, aunque sean probadamente malos, es quedarse stand-by. No salir ni siquiera de vacaciones. Dejarse ver en Morelos. Y pensar –cosa  bien difícil para algunos– en lo que habrá de ocurrir durante la segunda semana del año, porque el 15 de enero será el día “d”, “d” de dedazo…

 Esos “algunos” que no se les da pensar, habrán de estarle dando vueltas a lo que recuerden de la entrevista que tuvieron el martes pasado con el líder nacional tricolor, Pedro Joaquín Coldwell que, ¡vaya novedad!, ya dicen por ahí que “es el mejor hombre”. Tan “mejor” como lo era Moreira antes de caer en desgracia por haber endeudado a Coahuila hasta la médula… Deberán cuidar también que los tropiezos en que incurrieron en tiempos recientes, no se sigan ventilando, deberán bajarle al “complot nacional” –¡waou! ¡Eso sí que es darse importancia!–. Y quizá no estaría por demás que les aconsejaran que se dejen de los desplegados visiblemente pagados en los medios, porque hay una máxima periodística que asegura que de lo que no se entera el público mediante una información, es muy probable que lo haga cuando les da por explicar que no hicieron lo que hicieron… Y mantener la calma, no dejarse llevar por el tuitter, ni por el face, que ya ven que luego resulta contraproducente –remember Pau Peña –. Sugerirles que se sienten a leer sería demasiado castigo para algunos. Ahora que no estaría por demás que se aprendieran título y autor de tres libros, por aquello de darle otro giro a la respuesta de, por ejemplo, ¿en qué utilizó los 600 millones con que endeudó a Cuernavaca?, que en vez de decir que si se le fueron en florecitas y fuentecitas, saliera con “El Laberinto de la Soledad, La Región más Transparente, y ¿Por qué no dijiste todo?, de Octavio Paz, Carlos Fuentes y Salvador Castañeda”, respectivamente.

Y bueno, ya nos enteramos de cómo fue la reunión con el jerarca máximo del priismo nacional. Estuvieron todos los que tenían que estar, no para decidir lo que hubieran querido –y lo que especialmente Martínez Garrigós quería escuchar– eso no, sino para eso que apremia al tricolor, o sea la unidad, el proyecto del PRI para llevar a la Presidencia a Enrique Peña Nieto, ya con la guía en el partido de Pedro Joaquín Coldwell, quien, al parecer, lo que les pidió fue calma y sensatez durante el mes justo que falta para el registro del candidato “de unidad” que saldrá para Morelos, cuya elección, bien sabemos, será pareja a la presidencial… ¿Qué tan importante resulta Morelos en cuanto a la elección presidencial? De acuerdo a los números de electores, no mucho, pero claro, todo suma. De ahí que una mala selección del candidato a gobernador, podría restarle votos a Peña Nieto. Por eso la necesidad de estar bien seguros de los pasos que habrán de darse para ganar-ganar… Después de todo esto, se dice que quedan vivos los que participaron en esa reunión, es decir, mi compañero en estas páginas, el doctor Rodolfo Becerril Straffon, político decente, de reconocida trayectoria –ha ocupado cargos administrativos y de elección popular– con experiencia y sobre todo, inteligente y preparado. Está también Samuel Palma César, un personaje de la política ligado a Colosio y a quien hemos visto movidísimo en los últimos tiempos. Están dos Jorges, Meade Ocaranza, el hiperactivo político, ya sin problema de oriundez, y el ex gobernador Morales Barud. Por supuesto, Paco Moreno, con su dinamismo a cuestas y su grave voz… No podían faltar Maricela, cuestión de género y de cuotas y Guillermo Del Valle… Y otros cinco más, hasta alcanzar la docena. Como los apóstoles… Hasta el sábado.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cambio en la dirigencia nacional del PRI

Quizá con cierto retraso, se produjo  finalmente el cambio en la dirigencia nacional del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Y digo retraso porque, desde que estalló el problema de la deuda en el estado de Coahuila, Moreira fue blanco de acusaciones muy diversas que no logró aclarar, y que produjeron una generalizada ola de cuestionamientos, no sólo a su persona,  sino al partido y al candidato a la presidencia de la república, Enrique Peña Nieto. 

Lo habrá de sustituir un político experimentado: Pedro Joaquín Coldwell, actualmente senador por su estado natal, Quintana Roo, del que fue gobernador.  La noticia importa, no sólo por tratarse del partido de más larga experiencia en la historia política del país, sino porque es parte de los eventos que nutren la sucesión presidencial. El cambio se produce sin aspavientos y sin visibles fricciones internas. La persecución, sin embargo, no cesará. Aparte del cansado discurso  de los 70 años de gobiernos priistas que, según el PAN, lastimaron a México, no hay en la escena otro escándalo que se pueda utilizar para minar la enorme diferencia que el candidato del PRI  lleva a sus contendientes. Sin embargo, la andanada de ataques será menor, sobre todo después de que Cordero, su principal artífice, decline la candidatura del PAN; a menos que se insista en imponerlo contra viento y marea. En sus declaraciones a la prensa, Enrique Peña fue induciendo la decisión. Se le acusó de ser él quien impuso al ex gobernador de Coahuila en la dirigencia partidista, y fue él quien  inclinó su renuncia. El candidato priista le cede al PAN un triunfo, para ganarle lo más importante en julio próximo. Actúa con sensibilidad política, como también lo hace cuando defiende al presidente de la república en relación a la improcedente denuncia de que fue objeto el titular del Ejecutivo en la Corte Internacional de La Haya. Una de cal por otra de arena.

Nuevos aires pues soplan en Insurgentes Norte. Es probable que Ivonne Ortega, gobernadora de Yucatán, quede en la secretaría general. Quizá el impedimento sea el equilibrio regional. Moreira y Cristina Díaz son norteños: uno de Coahuila, la otra de Nuevo León. ¿La fórmula ahora sería del sudeste? Sin restarle méritos a nadie, lo conveniente sería una combinación geográfica mejor. La permanencia  de Díaz y Joaquín- por cierto, es apellido- vincularía al norte con el sureste. Y hablando del sureste y  del PRI, con la benevolencia del lector, Rafael Rodríguez Barrera, ex presidente nacional de ese partido, ex gobernador de Campeche,  ex embajador de México en Israel, ex secretario de la Reforma Agraria  y ex coordinador de su grupo parlamentario cuando fue diputado federal, falleció el sábado pasado.  Quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo, pudimos apreciar una de esas escasas virtudes entre los políticos: la sencillez. Excelente orador, buen amigo, eficaz operador y negociador, buen maestro. Descanse en paz. Ahora vienen otras definiciones, especialmente las de quienes conformen las listas de diputados y senadores a la próxima legislatura y las de candidatos al gobierno de las entidades que tienen procesos convergentes, entre las cuales está la nuestra, en la que la competencia arrecia hasta con prácticas por demás sofisticadas, como la de ese programa de noticias que incluye un comentario editorial de escasos dos minutos, pero que se promueve en inserciones pagadas en los diarios y en espectaculares como si se tratara del viejo  noticiero de 24 horas. Qué cosas se ven hoy en día.